La Fundación Talgo apoya desde sus inicios a la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, una institución que tiene encomendada la difícil tarea de recuperación, custodia, generación y difusión del patrimonio histórico, cultural, científico y tecnológico ferroviario.
En el Museo se encuentra el Talgo II «Virgen de Aránzazu», un tren que inauguró un nuevo concepto de confort en el viaje: puertas de acceso a nivel de los andenes, butacas anatómicas y reclinables, aire acondicionado, ventanas panorámicas y servicio de comida en el propio asiento.